Es imposible resistirse a tocar y a acariciar algo tan hermoso como la piel de tu bebé. ¡Tranquila, no te contengas! A tu bebé también le gusta como a ti. Su especial cuidado desde que están recién nacido es un deber fundamental para los padres.

Como tiene diferencias a la del adulto, su protección debe ser especial. Es normal que los padres suelan tener dudas al momento de cuidar a un recién nacido. No obstante, para que puedan desenvolverse mejor, en La Canastilla del Bebé te contamos todo lo que tienes que saber y hacer para su correcta atención:

La piel del bebé

Esta suele ser delicada, tersa, además de fuerte y elástica. Normalmente, al nacer la dermis del recién nacido no es muy agraciada. No te asustes si le consigues áreas peladas, enrojecidas o escamadas, específicamente en la zona de las muñecas, rodillas y pies. Para ello, puedes usar una crema suave para humectarla y sanarla, por si sangra o está agrietada. Muy rápido ésta mejorará y volverá a estar perfecta.  

Cremas humectantes

Para conservar saludable la piel del niño, es necesario mantener su suavidad y firmeza natural. Inclusive si ésta no se está descamando, puedes aplicarle cremas humectantes, esto lo favorecerá mucho.

De esta manera, compra lociones sin olores, con componentes como aceite mineral o vaselina. Asesórate con tu médico para que te recomiende el más adecuado. Además, trata en lo posible de usar siempre la misma marca para que el infante no tenga que readaptarse a los ingredientes de distintos productos.

Una buena opción es utilizar la misma loción humectante que tú usas, ya que de igual manera él bebe y tú siempre estáis en contacto directo.

Protección solar del bebé

Es sumamente importante evitar exponer a los bebés directamente a la luz solar, ya que pueden sufrir quemaduras por el sol con tan solo estar de 10 a 15 minutos expuestos a él, inclusive en días nublados.

Principalmente, recomendamos como medida para evitar la energía solar, vestirlo con atuendos adecuada, como prendas de algodón que puedan cubrirle los brazos y piernas. Colócale un gorro para protegerlo del sol cada vez que vayas a sacarlo, sin embargo, evita salir cuando la luz solar esté más fuerte, o sea, durante las 10:00 AM y las 3:00 PM. Igualmente, cuando estés afuera, trata de mantener al niño bajo la sombra.

Según, La Academia Estadounidense de Pediatría no está comprobado que aplicar protector solar a los bebés en pequeñas cantidades no es riesgoso. Sin embrago, es mejor usar una vestimenta apropiada para protegerlo del sol en lugar del protector solar, únicamente puedes aplicar en la cara, manos y pies descubiertos al sol.

Cuidado de las uñas

Normalmente, las uñas de un recién nacido son frágiles y filosas, además, crecen extremadamente rápido, por lo que posiblemente debas cortarlas al menos dos veces a la semana. Es imprescindible hacerlo ya que los bebés pueden rasguñarse la cara con sus uñas.

Para cortarle las uñas a tu bebé, usa un cortaúñas o tijeras de uñas especiales para bebés. Puede resultar más fácil realizarlo cuando el niño este dormido. Para evitar cortar piel de la punta del dedo mientras cortas la uña, mantén el dedo firme y empuja la yema hacia atrás, de manera que quede lejos de la punta de la uña al momento de cortarla.

Las uñas de los pies tardan más tiempo en crecer y generalmente son más flácidas. No es oportuno cortarlas de manera tan frecuente como la de las manos, solo con hacerlo una o dos veces al mes, está bien. No obstante, si notas que la piel que esta alrededor de las uñas de los pies se está enrojeciendo, inflamando o endureciendo, consulta a tu pediatra.

Cuidado del pene del bebé

La circuncisión de tu bebé puede resultar muy fácil de cuidar, si lo sabes hacer adecuadamente. La primera semana después de este proceso, el pene puede estar enrojecido, y es normal que aparezca una costra amarillenta.

Después del procedimiento, mantén esa zona muy higiénica usando agua y jabón neutro después de cada cambio de pañal. Aplica vaselina sobre la cabeza del pene para protegerla y cúbrela cuidadosamente con una venda de gasa. Tu médico te notificaré los días que debes dejar la gasa puesta. Si presientes que se ha infectado, avísale a tu pediatra.

Si tu bebé no está circuncidado, lávale el pene con agua y jabón neutro. No pretendas mover el prepucio hacia atrás, ya que se retirará lentamente por sí solo, prácticamente a los tres años.

La ropa de tu bebé

Mantén al niño cubierto con ropa que lo hagan sentir cómodo y abrigado, como: camisetas, pañales, pijamas y una mantita, excepto en los meses calurosos; durante estos días puedes colocarle vestimenta ligera y suave para que se mantenga tranquilo y sereno. 

Por lo general, los bebés tienen poco cabello por lo que es necesario colocarles un gorro, sobre todo en la noche.

Es posible que la piel de un recién nacido pueda ser susceptible a los componentes químicos que normalmente existen en la ropa nueva, a los residuos de jabón y detergente que quedan después de lavar las prendas.

Para evitar complicaciones con este tipo de cosas lo ideal es que laves toda la ropa nueva y la lencería de cama antes de que él bebé la use, se recomienda, lavar la vestimenta del niño por separado al menos durante los primeros meses de nacido, para ello usa un detergente suave y enjuaga dos veces si es posible.

La piel de tu hijo es delicada, por lo que necesita atención especial, estos consejos te ayudarán a mantenerla totalmente cuidada y protegida. Además, muchos de los productos mencionados arriba podrás conseguirlos en las canastillas para bebés que puedes adquirir en nuestra tienda online.