Si eres madre primeriza y tienes dudas a la hora de la lactancia, o te asusta tener algún contratiempo en ese momento tan delicado, no te preocupes. En la Canastilla del Bebé te contamos las mejores técnicas e instrumentos que puedes usar para amamantar a tu bebé. Para cada inconveniente, también hay soluciones, por eso te queremos hablar sobre las pezoneras. Tanto si estás embarazada, como si acabas de dar a luz, comienza una etapa difícil que se corresponde con la lactancia. Por ello, te damos algunas claves para que te sientas más segura y tranquila en ese momento.

Igual has oído hablar de las pezoneras, sino, tranquila, te vamos a orientar para que sepas más sobre ellas y su utilidad. Además, te mostraremos cuáles son sus beneficios. Sin duda puede ser un buen regalo para las mamás. Porque son ideales para aquellas madres que tengan dificultades a la hora de amamantar a su bebé.

¿Qué son las pezoneras

Las pezoneras son un instrumento que se va a adaptar completamente a la forma que tiene tu pezón y la areola. Se componen de silicona, y tienen una textura blanda y fina. Su colocación es sencilla. Simplemente debes ponerla sobre el pezón, ayudando así a que el bebé tenga un buen agarre sobre el pezón. Si la usas correctamente, tu producción de leche no se verá afectada. Sin embargo, siempre recomendamos que consultes con un experto a la hora de elegir si es lo más indicada para ti. Así mismo, una vez que coloques la pezonera bien sellada, tu bebé se agarrará igual que si hubiera un contacto piel con piel.

Durante el periodo de lactancia, las madres perciben muchos cambios físicos en sus pechos. Es normal sentir hinchazón, dolor, sensibilidad, etc. Por ello, es importante tener cuidado con los pezones, la delicadeza es esencial en el proceso de la lactancia. Y las pezoneras tienen una función especial en este proceso. En concreto, protegen al pezón de la madre en caso de roce o cuando hay un poco de dolor.

Es común que en los pezones de las madres aparezcan grietas, irritaciones e incluso sangrado, todo dependiendo de la fuerza con la que el bebé tome la leche materna. También hay que tener en cuenta la fisonomía de la mujer, pues hay madres que tienen los pezones planos o invertidos, haciendo difícil la acción de amamantar al bebé. En estos casos, las pezoneras se presentan como la herramienta fundamental para propiciar una buena lactancia a nuestro bebé.

Cabe destacar que las pezoneras ayudan a agarrar el seno de la mamá. De esta forma el recién nacido recibe los nutrientes que solo la leche materna proporciona. El problema es que muchas madres al sentir dolor o molestias deciden no dar el pecho a su bebé, interfiriendo así en la buena alimentación del recién nacido. Por eso, es importante que si sufrimos alguna dolencia a la hora de amamantar, usemos las pezoneras. Si al usar las pezoneras tu bebé puede alimentarse, quiere decir que esta alternativa está funcionando bien.

Otra consideración a tener en cuenta es que aunque las pezoneras pueden usarse el tiempo que sea necesario, debes retirarlas después de un tiempo. Normalmente es el bebé quien rechaza el pecho al cabo de 4 o 5 meses. Si no sucede así, la decisión de retirar el pecho será de la madre. Cuando ésto suceda, es recomendable que vayas probando poco a poco la reacción del bebé al quitar la pezonera por unas horas en el momento de amamantarle.

¿Qué pezoneras elegir?

Existe una gran variedad de tallas de pezonera. Para escoger la adecuada, solo tenemos que tener en cuenta el diámetro del pezón y el de la pezonera. Este no debe quedar aprisionado ni demasiado holgado. Para su colocación, debemos apretar las alas de la pezonera como si quisiéramos darle la vuelta. Posteriormente, debemos adaptarla primero a la parte del pezón, y después acomodar las alas en el pecho. La sujeción es esencial para que las pezoneras no se muevan.

Los expertos recomiendan que se usen siempre que sea absolutamente necesario. La principal finalidad es que el bebé se pueda alimentar correctamente del pecho. También es importante que estés tranquila cuando vayas a realizar la lactancia. Ésta es una tarea que demanda mucha paciencia y destreza. Así mismo, también son importantes las técnicas de amamantamiento, siendo la posición en la que se coloque al recién nacido lo primordial en este proceso. Existen dos técnicas que son ideales para el amamantamiento.

La primera llamada "Agarre tipo cuna". Para ello, debes colocar a tu bebé en línea recta, con la cabeza, el cuello, la espalda y las piernas alineadas, enfrentando tu pecho. De esta forma, tu recién nacido podrá tragar adecuadamente. La medida ideal es colocar a tu bebé contra tu abdomen. Mientras, la cabeza deberá estar recostada sobre la curva que hace tu brazo con el codo. Así pues, las rodillas irán debajo de tu otro pecho. 

La segunda es conocida como el "Agarre tipo pelota". En este caso, deberás recostar la cabeza de tu bebé en tu mano, colocando su cuerpo bajo tu pecho. Tendrás que usar en este caso una almohada para sostener su espalda. Así tendrás un control total de tu recién nacido.

En la Canastilla del Bebé te aconsejamos que estés tranquila a la hora de darle el pecho a tu bebé. Si sientes molestias, grietas o dolores, o ves que tu bebé no se agarra adecuadamente a tu pezón, es mejor que uses las pezoneras. Así proporcionarás una alimentación eficaz a tu recién nacido. Te invitamos a que pases por nuestra tienda online y descubras no solo las pezoneras que hemos seleccionado para ti, sino la gran cantidad de productos de calidad que tenemos a tu disposición. Así mismo, también puedes leer nuestro blog, en el que encontrarás consejos como éste relacionados con las diferentes etapas por las que pasará tu bebé. ¡Te esperamos!